No hay nada que pagar. Ni ahora ni nunca: ni matrícula, ni kit,
ni curso, ni compra mínima. Si alguien te pide plata para entrar a esto,
no somos nosotros.
Necesitás poder facturar. Monotributo o autónomo. Sin factura no
te podemos pagar la comisión.
No manejás mercadería ni dinero. El cliente paga en la tienda,
y el equipo sale de nuestro depósito a su casa.
Elegís tu propio margen, hasta un 20% por encima de nuestro precio. Nos decís cuánto y lo cargamos nosotros.
Esa diferencia es tuya, además de la comisión. Con una aclaración que
preferimos hacerte de entrada: el aumento que vos decidís también paga
impuestos, y esos impuestos —un 4,23%— salen de ese aumento. Tu comisión
la cobrás entera. Está en el artículo 6.4 de las condiciones.